«Personas como tú no deben tener hijos»: la denuncia de una mujer con VIH que acusa al Estado chileno de esterilizarla sin su consentimiento

CHILE | Cuando me llevaron a la sala de parto, la enfermera me dijo que personas como yo [con VIH], no debían tener hijos y que yo debiera haber abortado.

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Me decía: «Eres una inconsciente, porque qué futuro le espera a tu hijo si tú te vas a morir».

Yo me había enterado de que tenía VIH cuando estaba embarazada, pero no podía dar marcha atrás. Yo quería ser mamá, era mi sueño. No podía eliminar algo que yo quería.

Pero en el momento [del parto] yo me sentía muy mal, no sabía si es que había hecho bien con tenerlo o si había hecho mal. Me cuestionaba a mí misma.

De verdad fue desgarrador, me duele el alma. Estaba con todo el dolor del parto y que una persona te esté diciendo que te vas a morir y que a lo mejor no vas a conocer a tu hijo y con todo el desconocimiento que yo tenía en ese momento, me da rabia, frustración.

Es horrible sentirse discriminada en ese momento y con ese nivel. En vez de dar apoyo, te decían que personas como yo no debían tener hijos.

Y después al otro día, como si nada, me dicen: «Estás esterilizada, ya no vas a poder tener más hijos».

El caso

Estas líneas son parte del testimonio Francisca, nombre ficticio de una mujer chilena que asegura haber sido esterilizada sin su consentimiento a los 20 años en un hospital público de su país en 2002.

A inicios de ese año, cuando Francisca se enteró de que era portadora de VIH, siguió el tratamiento con antirretrovirales para que el hijo que estaba gestando no se contagiara, y programó una cesárea para dar a luz en el Hospital Curicó, en el sur de Chile.

La cesárea salió bien, pero después de la misma, la esterilizaron mediante la ligadura de las trompas de Falopio sin su consentimiento, cuenta Francisca, que prefiere mantener su identidad en reserva.

La CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) está procesando su caso por una vía amistosa tras una demanda que Francisca presentó en el organismo contra el Estado chileno.

BBC Mundo intentó hablar con el Hospital Curicó, pero nos remitió al Servicio de Salud de la región de Maule y esta entidad nos dijo que como el caso aún se encuentra en proceso, no puede referirse al mismo.

El Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile dijo a BBC Mundo «que el Estado de Chile firmará un acuerdo de solución amistosa con Francisca» y que «dentro de las medidas para indemnizar(la) se considera la entrega de un subsidio para adquirir una vivienda de hasta 950 UF (alrededor de 27.364.000 pesos chilenos o US$737.000)».

La entidad agregó que el Ministerio de Relaciones Exteriores lidera el caso ante la CIDH.

De igual manera, los ministerios de Justicia (al que nos había remitido el Ministerio de Economía) y de Salud de Chile remitieron a BBC Mundo al de Relaciones Exteriores, que no contestó aún nuestras preguntas.

«Se ensañaron conmigo»

No tenía ni idea de que me iban a esterilizar. [Después] Yo pensé que a todas las personas con VIH se lo hacían.

Yo me encerré mucho en mi enfermedad, solo supe del procedimiento que tenía que seguir para que mi hijo naciera sano.

Mi primera prioridad fue proteger a lo que tenía dentro de mi guatita [vientre], entonces me dediqué a tomar todos los medicamentos, hacer todos los controles, porque yo tenía que cuidarlo.

Al inicio nunca vi más allá de mis derechos ni nada.

Después, yendo a los controles rutinarios, me empecé a contactar, a abrir más con personas que tenían mi misma condición y ahí me fueron informando que no era legal, que me habían violado mis derechos, que no debieron haberme esterilizado.

Mi hijo tenía un año cuando yo ya veía las cosas desde otro punto de vista.

Pero ahí vino el proceso de buscar a las personas que quisieran llevar el caso, porque no cualquiera te quiere representar. Saben lo que conllevaba llevar el caso. Hasta que encontré a unos abogados que no tuvieron problemas.

Cuando me hicieron los exámenes para presentar la demanda, recién me dijeron qué nivel de daño tenía. Hasta entonces no sabía el daño que tenía adentro.

El segundo año yo todos los meses esperaba quedar embarazada, esperaba que no me llegara el periodo y cuando me llegaba, sufría mucho porque otra vez lo había intentado y no podía.

Cuando tú tienes ganas de tener otro hijo, y te llega el periodo, pero no puedes quedar embarazada, te duele.

Hasta que cuando iba a presentar la demanda un médico me dijo: «Parece que se ensañaron contigo porque te cortaron [las trompas de Falopio] más de lo normal».

La denuncia fue solo el inicio de una larga batalla legal que dura hasta hoy.

En 2008, la justicia chilena archivó la demanda por falta de pruebas y porque según dijo el hospital en el momento, Francisca había dado consentimiento verbal para la esterilización.

Al cerrarse las instancias chilenas, el Centro de Derechos Reproductivos (CDR), una organización internacional de protección de la mujer, asumió la defensa de Francisca.

En 2009, Francisca denunció al Estado chileno por esterilizarla sin su consentimiento en un hospital público ante la CIDH. Este organismo admitió el caso en 2014.

En 2017, la CIDH organizó una audiencia pública con ambas partes, es decir, con la defensa de Francisca y con el Estado chileno.

Francisca «fue víctima de una esterilización forzada, en la que el médico unilateralmente esterilizó a Francisca sin su consentimiento porque consideró que teniendo VIH no reunía las características que, según él, se debe tener para ejercer una maternidad responsable», dijo el CDR en la audiencia de 2017.

Francisca le pide al Estado chileno que se comprometa a tomar medidas estructurales para que no vuelvan a ocurrir esterilizaciones forzadas en el país, dice Carmen Martínez, abogada del CDR.

La mujer también le pide al Estado una indemnización económica y que los provea de salud integral, vivienda y educación, ya sea técnica o universitaria, tanto a ella como a su hijo.

Al inicio de la batalla legal, la posibilidad de recibir una compensación económica llevó a Francisca a mantener cierta esperanza de volver a ser madre mediante una fertilización in vitro (FIV).

La Clínica Mayo, de Estados Unidos, y otros centros médicos señalan que la FIV puede ser una opción de quedar embarazada para las mujeres a las que les han ligado las trompas.

BBC

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