Haaland, el nueve que fichará el Madrid

Es un ariete muy joven que juega como los viejos delanteros centros. Se asemeja a Uwe Seeler en su visión de desmarque y a Santillana en su remate de cabeza, tiene cosas de Gerd Muller en sus giros en el área y de Hugo Sánchez en su disparo a la primera, sin controlar el balón. Erling Haaland cumple las cuatro cuestiones periodísticas para llegar al Real Madrid. Qué, por qué, cómo y cuándo. Desea venir al club español porque es el equipo más laureado del mundo y donde puede convertirse en una figura universal. Para alcanzar esa meta debe hablar con su equipo, el Borussia Dortmund, y decir que su objetivo es fichar por el conjunto madridista. El dilema es cuándo. Firmó por el conjunto alemán un contrato hasta 2024. El anhelo del mocetón noruego, veinte años, es llegar al Bernabéu el próximo verano.

El gran dilema del Real Madrid es si la crisis generada por la pandemia le permitirá pagar los 80 millones de euros que le pedirá su buen amigo Hans-Joachim Watzke, director ejecutivo de la entidad alemana, el presidente real del club de la ciudad de los seguros.

Similar tesitura vive el club madrileño para poder acometer la operación Mbappé. Son los dos objetivos prioritarios del equipo español y el noruego es más asequible en precio. El coronavirus marcará el calendario de estas dos metas puestas en la diana del Bernabéu. La preocupación de Florentino Pérez es que el deterioro económico provocado por el Covid-19 le impida acometer los sueños del aficionado madridista, que en general no entiende de dineros y costes y solo piensa en disfrutar en el estadio con esas figuras.

Florentino Pérez y José Ángel Sánchez conocen a Watzke desde hace muchos años. Metzelder y Sahin vinieron a Madrid procedentes del equipo aurinegro. Achraf y Reinier son recientes operaciones de jugadores madridistas cedidos al Borussia. Siempre quedó una asignatura pendiente, Lewandowski, que se marchó del Dortmund al Bayern.

Zidane: «No es jugador mío, pero es muy bueno»

El primer capítulo a favor del futuro acuerdo es que Haaland observa que el Real Madrid necesita un ariete clásico de área y el pupilo contractual de Mino Raiola, un apoderado políticamente incorrecto, es el indicado. El chaval noruego marcó 16 goles en los 18 encuentros que disputó la temporada pasada con el Borussia y en el estreno de la actual lleva cinco tantos en cinco encuentros. El muchacho ha demostrado que no es flor de un día.

El segundo punto favorable es que su compatriotaOdegaard es una gran ayuda en este anhelo recíproco. Los dos son jóvenes talentos que han triunfado al máximo nivel, son grandes amigos y el centrocampista tiene informado periódicamente a su paisano de lo que supone el Real Madrid y de la idiosincrasia que se palpa.

«No es mi jugador, pero es muy bueno», señala Zidane al cuestionarle por el larguirucho delantero centro a la antigua usanza. La empresa madridista desea que pueda decir que es su futbolista. Y en las amplias oficinas de Valdebebas se analiza que el primer problema no es la negociación, ni la postura del Borussia. Ni siquiera la conversación con Mino Raiola, que es un dolor de muelas sin anestesia y sin dentista y que solicitará una comisión similar a los 15 millones que se llevó cuando traspasó al mozalbete desde el Salzburgo al Borussia, según dice la prensa alemana. No, el principal temor es la continuidad de la pandemia. Porque si el coronavirus extiende sus destrozos económicos hasta abril, como ha dejado entrever el ministro Illa, el daño exigirá de nuevo salvar los muebles. Y es complicado acometer fichajes cuando se piden reducciones de salarios a la plantilla y a los ejecutivos principales de la casa.

El punto de vista deportivo es más claro. Haaland quiere venir al Real Madrid, interesa y es más asequible que Mbappé. No disputará la Eurocopa, al igual que Odegaard, y eso es mejor, egoístamente, para el club.

Watzke, el CEO del Borussia, decide

En esa hipotética operación el Real Madrid podría introducir futbolistas. Ceballos, Brahim e incluso Jovic serían candidatos. El intercambio de arietes presentaría un escenario lógico. El serbio ya triunfó en la Bundesliga, está adaptado a aquel fútbol y sería un buen nueve de relevo en el estadio Signal Iduna Park. También otro joven, Kubo, podría curtirse en Alemania antes de retornar definitivamente al equipo blanco.

Hay un punto de partida en este posible acuerdo futuro. Todo dependerá de la posición de Watzke. Tiene mucha confianza con Florentino Pérez y si le expresa que no vende el próximo verano, retrasará la operación hasta 2022. El Real Madrid nunca ha presionado al Borussia en estas situaciones, hay un respeto personal que está por encima del interés futbolístico. La presión de Haaland es la primera clave en el proceso. Si demuestra con hechos su deseo de marcharse, lo conseguirá.

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