Cuando Camilo era pobre de verdad y atendía la tienda de su papá en Montería

ENTRETENIMIENTO | Uno ve a Camilo Echeverry y lo primero que piensa es que es un buen muchacho, uno de esos cristianos que son consecuentes con su credo, un trabajador incansable cuyo único pecado es amar con fervor a su esposa Evaluna.

En el 2007 descubrió su oportunidad en el Factor X. Tenía 13 años y un talento enorme. Había nacido en Medellín pero su familia se trasladó a finales de los noventa a Montería. Allí él estudió en el Colegio La Salle. Sus compañeros aun recuerdan como su hermana iba salón por salón pidiéndole a la gente que votaran por el muchacho para ganar el concurso. Incluso las mismas directivas del colegio lo apoyaron de tal forma que autorizaron la vaca y lograron recoger cerca de 1.500.000 pesos de esa época.

Con la ayuda de sus amigos y a punta de talento dio el primer paso para convertirse en quién es ahora: ese año se ganó el Factor X y al otro año ya estrenaba álbum, el llamado Regálame tu corazón.

En esa época, antes de ganarse el concurso, tenía que guerrearla. Su papá era el dueño y quién atendía la cafetería de la Universidad Pontificia Bolivariana en Montería y Camilo a veces tenía que ir y atender el negocio familiar. Así aprendió lo que era trabajar y estudiar a la vez.

Hoy en día pertenece a la realeza de la música latinoamericana, está casado con Evaluna Montaner, la hija del Rey Ricardo, y por eso a muchos le molestó un comentario que, si se fijan bien, está sacado de contexto. No creemos que Camilo desprecie a Montería por haberle llamado pueblito. Simplemente fue una palabra desacertada para explicar todo el cariño que le tiene a su pueblo del alma. Sin embargo, algunos monterianos lo tomaron mal:

Las2Orillas

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